Instalación de un disco SSD sustituyendo el DVD en nuestro ordenador portátil

A lo largo de mi vida informática he abierto y actualizado muchos ordenadores para intentar mejorar su rendimiento, pero no ha sido hasta ahora cuando me he dado cuenta de cuál es la mejor ampliación que, creo, se le puede hacer a un portátil. Esta no es otra que la instalación de un disco duro de estado sólido, más conocido como SSD (Solid State Drive)

Estos disco carecen de platos giratorios y usan una memoria no volátil, como la memoria flash, con lo cual y a diferencia de los discos duros tradicionales, los discos SSD son más rápidos en general ya que tienen menor tiempo de acceso y de latencia.

Ventajas

  • Mayor rapidez de acceso, tanto en escritura como en lectura
  • Arranque y carga de aplicaciones mucho más rápida
  • Apenas emiten ruido
  • No se calientan tanto como los discos normales
  • El consumo de batería es mucho menor al no tener que girar platos de disco como en los HDD
  • Rendimiento y tiempo de búsqueda constantes (no existe fragmentación de datos, da igual donde se encuentren en el disco)
  • Menos susceptibles a golpes

Inconvenientes

  • Precio. Actualmente el precio de los disco SSD es muy superior al de los discos duros HDD. Aun así considero que merece la pena la inversión si necesitamos mejorar el rendimiento de nuestro ordenador, por motivos que detallaré dentro de unas cuantas líneas.
  • Capacidad. Otra limitación que puede acrecentar nuestro rechazo por este tipo de discos, aunque tiene una solución sencilla, usar el SSD como disco duro adicional, aunque siendo el principal.
  • El número de ciclos de lectura se reduce según decrece el tamaño de los transistores de memoria, cosa que hace que los actuales discos SSD tengan un mejor tiempo de vida total. Se espera que esto se solucione pronto.

Como podemos ver, las ventajas ganan por goleada a los incovenientes. Decía antes que uno de los principales inconvenientes era el precio, acompañado del tamaño. La solución más fácil y económica es la que va a servir de ejemplo a esta entrada: comprar un disco duro de poca capacidad, entre 30 y 60 GB, y usarlo como disco principal para el sistema y aplicaciones. Personalmente me quedo con los de 60 GB, ya que la diferencia de precio entre ambos no es significativa. Acompañando a este disco dejaremos nuestro disco HDD de mayor capacidad sólo para datos.

Y ahora vamos a pasar a la parte práctica de la entrada, ya soy de esos que se queda mejor con la teoría después de la práctica.

Instalación adicional de un disco duro SSD en nuestro portátil

Tengo que decir que en esta parte voy a describir cómo instalar un SSD en un MacBook Pro de Apple, aunque este sistema es extensible a la mayoría de portátiles en el mercado, tan sólo habría que localizar los componentes adecuado según explico a continuación.

¿En qué consiste la ampliación?

Dado el alto precio actual de los discos SSD y el bajo presupuesto con el que trabajao, voy a instalar un disco duro de 60 GB, que serán más que suficientes para alojar el sistema operativo y las aplicaciones. Además,  quedará espacio para alojar otros archivos, recomendando que aprovechéis ese espacio para datos como bibliotecas de fotografía o vídeo, las cuales requieren una buena velocidad de acceso.

El disco SSD reemplazará al original, conectándose al puerto SATA del portátil. Para poder aprovechar el segundo disco duro, un HDD de 320 GB, voy a quitar la unidad de DVD del portátil, poniendo en su lugar el disco duro. El esquema queda de la siguiente forma:

  • Disco duro principal, para aplicaciones y SO: SSD, conectado al puerto SATA del MacBook
  • Disco duro secundario, para datos: HDD, conectado al puerto de la unidad de DVD

En mi caso este disco se instalará en un MacBook Pro de 2006 (late 2006), con un procesador Intel Core 2 Duo 2.16 Mhz y 3 GB de RAM.

Material necesario y procedimiento

Para poder instalar el HDD en el hueco que dejaremos al quitar la unidad de DVD de nuestro ordenador necesitaremos una bahía interna o adaptador en el cual integrar el disco HDD. En eBay suele haber para diferentes modelos de ordenador, o si no podríamos simplemente comprar el de un modelo diferente, echarle un ojo a las medidas y ver que más menos encaja, ya que luego podríamos recortarlo. Lo importante siempre es el conector que va al disco HDD y a la placa madre del portátil.

En mi caso compré en eBay esta bahía para MacBook Pro por unos 14 euros. Podéis encontrar varios modelos, pero casi todos vienen a ser lo mismo siempre que tengan la conexión adecuada.

macbook ssd

Como podéis ver, es especial para mi modelo de MacBook, un Intel Core 2 Duo de 15 pulgadas, también conocido como MacBook Pro versión 2.2. Para buscar este tipo de bahías/adaptadores podeís usar en eBay USA los términos Caddy u Optibay. Lo principal es el tipo de conexiones que lleve. Para este MacBook Pro necesitaba una que por un lado fuese SATA (la conexión del disco HDD) y por el otro IDE/PATA (la conexión de la bahía a la placa del portátil).

El disco SSD elegido por mí ha sido un OCZ Vertex Plus de 60 GB al módico precio de 62 euros. He elegido este en concreto porque era el de 60 GB más barato que he encontrado. Leí algunas reviews sobre este modelo y no me parecieron malas. Eso sí, recomiendo este disco en el caso de que vuestro ordenador disponga tan sólo de conexión SATA I, con lo cual la velocidad máxima de transferencia de datos que obtendréis será de 1.5 gbps. Para ordenadores con conexiones SATA II o SATA III recomiendo elegir otro como el M4 de Crucial, el cual cuesta un poco más pero ofrece mucho mejor rendimiento.

Abriendo el portátil

Lo siguiente es abrir el portátil y quitar la unidad de DVD, poniendo en ese hueco la bahía anterior. En mi caso me basé en las guías de iFixit, que muestran paso a paso y tornillo por tornillo cómo abrir cualquier Mac. Para otros ordenadores, consultad el manual o a Google, que lo sabe casi todo.

Y ya sólo nos queda poner ambos discos duros en su sitio. Quitamos el disco HDD de la conexión SATA y lo ponemos dentro de la bahía para el disco duro recién instalada. El disco SSD lo pondremos en lugar del disco HDD original. A mi me quedó de esta forma:

macbook ssd
Disco SSD a la izquierda. HDD a la derecha

Os dejo una foto ampliada de la bahía para el disco duro con él ya instalado:

macbook ssd

Recomiendo probar que todo funciona bien antes de poner todos los tornillos de nuevo por si hay que volver a sacar los discos para hacer pruebas en otros ordenadores, darles formato vía USB, etc.

Una vez terminada toda la instalación y con el sistema ya instalado en el disco SSD sólo puedo elogiar el rendimiento general del equipo. Teniendo en cuenta que mi portátil tiene casi cinco años y que el disco SSD está capado a la velocidad de los SATA I, el resultado es más que satisfactorio. Para finalizar, os dejo los resultados del Xbench:

macbook-pro-3-xbench

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1 comentario

  • Hola yo tengo la misma maquina, he querido poner a funcionar los dos discos duros a la vez pero el que esta instalado en la bahia optica no me lo deja formatear mas que en Master Boot Record ( fat 32 ) cuando lo quiero hacer como guid nunca termina de hacerlo. Sabes a que se pueda deber…???